Si usted es un empresario persona física el procedimiento es similar al concursal general pero con algunas variantes pues, en este caso, no se persigue el cierre literal sino la exoneración de las deudas no satisfechas.

Ley de Segunda oportunidad

El 30 de julio de 2015 entró en vigor la Ley 25/2015 de 28 de Julio de mecanismo de Segunda Oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social, o más conocida como “Ley de Segunda Oportunidad”.

Esta Ley tiene por objetivo conseguir que las personas físicas que por distintas causas, profesionales, laborales, económicas, o personales, se encuentren en una situación de endeudamiento grave, puedan remediar la misma, mediante lo que se llama la concesión del “Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho”, o lo que es lo mismo, mediante la cancelación de las deudas, para que de este modo, la persona pueda rehacer su vida personal y profesional.

Es decir, esta Ley permite que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encauzar de nuevo su vida e incluso emprender algún nuevo negocio, sin tener que arrastrar por siempre una losa de deuda que nunca podrá satisfacer.

¿Qué necesitamos para empezar con la Segunda Oportunidad?

El procedimiento comienza recopilando la siguiente documentación:
· Descripción de la actividad que realiza.
· Establecimientos y explotaciones del negocio.
· Causas de la insolvencia
· Certificado de empadronamiento (6 meses mínimo).
· Certificado de antecedentes penales.
· Certificado de nacimiento.
· Certificado de matrimonio/Divorcio.
· Declaraciones o certificados de la Renta de los últimos 4 años.
· Lista con la plantilla de los trabajadores y libro del personal.
· Justificantes de pago de cuotas de la Seguridad Social del último año.
· Copia de las Escrituras de Propiedad de los bienes inmuebles y nota simple.
· Copia de escritura de la que resulte la titularidad de participaciones sociales.
· Permisos de circulación de vehículos.
· Certificados bancarios donde conste las cuentas bancarias de las que sea titular.
· Copia simple de las de las escrituras de hipoteca.
· Certificado de dominio y cargas hipotecarias.
· Copia de los contratos en vigor:
    – Pólizas bancarias.
    – Contratos de préstamo.
    – Contratos de alquiler.
    – Contratos de suministro, luz, agua, teléfono, seguros, etc.
· Contabilidad actualizada en caso de estar obligado a su llevanza.
· Cuentas Anuales de los tres últimos ejercicios depositadas en el Registro Mercantil, en el caso de estar obligado a su depósito.
· Estados financieros trimestrales desde la fecha de cierre de las últimas cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil, en el caso de estar obligado a la llevanza de la contabilidad.
· Declaraciones y autoliquidaciones tributarias presentadas en los últimos tres años.

Con esta documentación, más la que podamos necesitar en función de sus circunstancias particulares, y una entrevista que se podrá realizar por medios telemáticos, elaboraremos la documentación necesaria para instar una mediación concursal.

Si tiene problemas para conseguir algunos documentos de los necesarios, no se preocupe, consúltenos. Nos comprometemos a iniciar el procedimiento en el plazo máximo de diez días desde la recepción del último documento necesario.

Puede parecer una lista larga de documentos, pero le indicaremos dónde puede conseguir la mayoría de ellos.

Instada la mediación concursal se intentará realizar un acuerdo extrajudicial de pagos, cumplido el trámite se presentará la demanda de concurso de acreedores. Una vez presentada la demanda del concurso de acreedores se nombrará un administrador concursal que realizará el plan de liquidación de todos los bienes y derechos. Una vez liquidados todos los bienes se solicitará la exoneración de las deudas que queden pendientes de pago siempre que se cumplan los siguientes requisitos:
· El concurso de acreedores no haya sido declarado culpable.
· El deudor no haya sido condenado en sentencia firme por delitos contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores en los 10 años anteriores a la declaración de concurso. 
· Que haya satisfecho al menos, el 25 por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios, o su alternativa.

Además, solicitamos la renta mínima vital

En el momento adecuado a la marcha del concurso de acreedores le ayudaremos a solicitar la Renta Mínima Vital(*) establecida en el Real Decreto-ley 20/2020, de 29 de mayo, por el que se establece el ingreso mínimo vital.
 
 
Y SOBRE TODO RECUERDE:

Tiene una segunda oportunidad. No pierda más tiempo, empiece de nuevo.

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